miércoles

Las neurociencias y lo que la verdad esconde.



Muchas veces creemos que tenemos una memoria perfecta, que podemos recordar hechos puntuales con sumo detalle, ¿Pero qué pasa con esos recuerdos que nunca fueron?
Los científicos han encontrado la denominada “memoria falsa”.
A veces nuestro cerebro puede confundir hechos de la realidad con los imaginarios. Muchas personas han declarado recuerdos de la infancia que no han pasado realmente, pues los registros de nuestra memoria tienden a confundir el hecho real con creaciones propias o implantadas.
Puesto a que nuestro cerebro tiende a crear
estas memorias falsas, también se ha encontrado que somos capaces de robar recuerdos ajenos.

Nuestra memoria tiende a ser fragmentada y muy pocas veces es exacta, una de las cosas que hace nuestro cerebro cuando intentamos recordar una situación precisa es llenar esos espacios vacíos en los que no encuentra información.
A menos que podamos demostrar lo contrario nuestro cerebro se aferrara fuertemente a la convicción de ese recuerdo, y nuestro compromiso emocional es tan alto que nos vemos defendiendo esta idea a capa y espada.
Puesto a que nuestro cerebro tiende a crear estas memorias falsas, también se ha encontrado que somos capaces de robar recuerdos ajenos. Un ejemplo muy claro es cuando una vecina nos cuenta lo que le sucedió en el banco la semana anterior, al seguir tan interesados su historia, luego de unos días, nos encontramos contándole la misma historia a un amigo como si fuera propia.


No excuses