viernes

Intentando volver a escribir algo...

Hace tiempo que no me planto delante de un folio en blanco. Quizás me deba una disculpa, pero realmente no tengo ganas de disculparme ante mi misma. (Igual es que he gastado las reservas de disculpas entregándoselas a los demás…)

La persona que empezó este blog, supuestamente sigo siendo yo, pero el cambio ha sido tan radical, que ahora me cuesta reflexionar o volcarme en dar sentido a unas líneas; aquello de… “decir algo en las líneas y decir mucho más entre las líneas”.

Igual es que nos hacemos mayores, pensamos que un día más no nos va a hacer brotar una arruga, pero pasan los días, las semanas y los meses y aunque nos neguemos en ver esas arrugas que van saliendo, sabemos que los muebles de nuestro coco van cambiando de posición, que los valores se amontonan y consiguen adelantar puestos a codazos, que las prioridades consiguen escalar posiciones y que al final, el resultado, es bastante diferente a lo que había cuando pensábamos que no teníamos arrugas.

(Admito, ahora en toque personal, que me están saliendo unas minúsculas arruguitas a los lados de los ojos, mi madre dice que son por tanto reír… - curiosamente cuando reímos y lloramos se mueven los mismos músculos - )

Sin darme cuenta veo que en ocasiones se me reclama en pequeños núcleos sociales donde antes formaba parte, incluso, no es falsa indulgencia pensar que eran núcleos sociales en los cuales yo podía llegar a ser una pieza importante en algunas situaciones, pero me paro a pensar en lo que es la realidad actual de esa gente y lo que soy yo… Tal vez ya no sea mi sitio, no por no tener mi silla reservada, sino porque yo ya no soy la misma pieza de puzzle y tal vez ya no encaje en ese entramado. Esto me ocurre cuando vuelvo a la pequeña ciudad amurallada…
Pero lo curioso ocurre también cuando esto mismo me ocurre en grupos más cercanos o con los cuales he tenido una larga trayectoria… Qué curioso resulta hablar con aquel abedul que planté hace años!! No puedo evitar pensar que realmente no conozco a esa persona ahora, no sé quien es, lo juro. He convivido 4 años y la relación fue tan intensa y tan personal que pude sentirla una parte mía, pude ver un hilo casi de hermandad, pero ahora a través de una pantalla me da la misma impresión que cuando hablo con un desconocido internauta. Será en parte por no querer indagar, por tener temas censurados, por intuir heridas abiertas en ese árbol carcomido por mis termitas, o por sentir “el hachazo” cada vez más clavado. Me he enfadado conmigo misma mil veces por pensar que realmente no entendía lo que ocurría, pero ahora comprendo que no es falta de entendimiento, simplemente desconocimiento. Si, creo que es eso, que no conozco lo que ahora es, porque es la única argumentación que me queda en pie para poder dar sentido a sus reacciones, hechos y actos. Y ahí es donde creo que todo lo que deposité en aquel árbol, todo el cuidado y el seguimiento para que se convirtiese en un árbol fuerte y robusto, no se ha desarrollado plenamente. Ni el arbol es quien era ni quien lo plantó es la misma persona. Simplemente dos personas nuevas y desconocidas.
Si, el árbol tiene toda su libertad para utilizar sus recursos como crea conveniente (tal vez sea el mayor de los logros aunque no puedo adjudicarme ese triunfo, es cosa de la naturaleza) .. pero nunca se muerde la mano que te da de comer, no? … Injusticia, incomprensión, heridas, rabia… ya no sirve de nada argumentar con todo esto. Me voy a mantener lejos de todo dolor, de todo daño, haciendo oídos sordos a aquello que duela o aquello que necesite una tirita, porque tal vez esos oídos sordos y esos ojos ciegos consigan convencerme de que en mi no hay heridas. No las hay. No las tengo. No me hace daño, sin más. ¿Cómo pudiste permitir las amenazas? ¿Cómo pudiste jugar con esos sentimientos? ¿Cómo pretendiste hacerme daño sin mirar realmente lo que estabas estropeando? ¿Cómo pensaste que mi pasotismo sería reflejo de que nada me afecta? ¿Cómo olvidaste lo que soy ,disfrazándote de “mala” para conseguir que yo sufriese y volviese herida a tus cuidados, creías que yo reaccionaría así ? … y JODIDAMENTE, lo peor y mejor de todo esto, es que no surge en mi el rencon, ni la venganza, ni el odio, no los tengo. No me he dejado llevar por las provocaciones ni por las tentativas a saltar en todo esto, y no lo voy a hacer. Esto es mucho más facil de llevar para mi porque me limito a dejarte actuar, a dejarte que ahora seas tu la que sigas moviendo fichas, una tras otra, y una tras otra, y una tras otra (otra vez)… mientras… yo, escucho, veo y asimilo, tal vez, lo único que puedo hacer es intentar hacerme una idea de lo que ahora eres y de lo que he conseguido tras mi marcha (y de lo que has conseguido tras tu marcha.)

Mientras desde tu cristal puedes intuir que esta realidad no es igual para ti, debe ser así. Si lo viésemos igual sería que miramos desde el mismo cristal y ya no es así. (Nota al pie: relación inconmensurable con otra entrada de este blog, “la verdad, la verdad y toda la verdad”…)

Dicen que no se deben mostrar las cartas hasta el final de la partida, y he llegado a un punto en el que se me amontonan tantas que ya no sé donde guardarlas, y viendo que no me servirá de nada voy dejándolas en el cajón del olvido. Pero el hecho de que no lo cuente no significa que no lo sepa… Dirás que no sabes de amenazas, cuando realmente en cierto grado si… (y es que no atáis bien todos los hilos, y a alguna bestia se le escapó algún pequeño detalle…) y dirás que no juegas con sentimientos, cuando juegos tontos de personajes inventados llegan a mi móvil (Espero que Sandra y Nerea se hayan encontrado ya en ese baño)… y dirás que no he demostrado pasotismo cuando realmente me he tenido que morder la lengua y agarrarme a una silla muchas veces, para no explicarte que te estabas equivocando, pero incluso dentro de todo esto, hay algo bueno para ti: te equivocas tu y aprenderás más, igual que en todos mis errores estoy segura de que algo estaré aprendiendo. Solo que ahora aprendemos por separado. (Es como cuando nos quitaban las ruedecillas de atrás en la bici para que nos lanzásemos directamente al suelo al aprender a montar en bici, realmente podría parecer un gesto de maldad “lo haces para que me caiga”, pero sino… nunca montaríamos solos en bici)

Nota al margen: (es distinto que la nota al pie de antes, pero es que aquí no tengo ni tabulaciones ni comentarios al margen, asíque apechugáis con que lo ponga aquí de seguido, hombre ya! ) No es bonito que alguien ajeno me diga cómo tengo que actuar contigo, no es nada bonito… Me han pedido que me disculpe ante ti, me han imperado que no me acerque, que no te vuelva a decir nada, que… uuhhh… uhhhh… muchas órdenes para venir desde una bestia que no merece mis respetos. Lo siento pero fue uno de tus mayores fallos y esas consecuencias las tendré que ir tragando a lo largo del tiempo porque ella sigue y seguirá hasta que consiga un daño (Lo curioso es que no me conoce y por más que me busca no consigue encontrarme.) Aún me sorprendo al recordar que lo primero que me dijiste fue que esa bestia no era buena persona, que no te daba buen rollo, que no la tragabas… lo que son las cosas!

Bueno, actuando en consecuencia y siguiendo tus ritmos, voy pensando que jugando mis cartas me “amoldaré” a lo que me solicitan desde tu juego, y tranquila, que no te volveré a decir nada… uuuh… (Perdón por la ironía) pero simplemente me adapto a las reglas de ese juego que has inventado sin quererlo y que no has podido controlar.

Pasará el tiempo y la distancia la marcaremos tu y yo (como dice la canción) pero puedes estar segura, más que segura, que te deseo todo lo mejor. No guardaré ni el dolor, ni la rabia, ni tus malos deseos. Seguiré pensando que has sido una persona fundamental para mí y que un extraño virus nos atacó a la vez, aunque nuestras formas de afrontarlo fueron muy distintas y yo nunca desee hacerte ningún daño… debe ser que en aquel momento aún seguía manteniendo el respeto.

Mucha suerte!
El castillo se mantendrá en pie y ahora se construirá desde dentro, como los buenos frutos de los mejores árboles.




P.D.- Si puedo pedir una ultima cosa… mi blog sigue siendo anónimo, mantenlo así. Aunque viendo que has compartido muchos de mis secretos, no si se serás capaz de hacer esto, por encima de otras cosas…

Robándole frases al dueño con permiso...





No excuses