viernes

Cerrando puertas para... abrir otras?



Dicen que siempre que se cierra una puerta, otra se abre.

Aún no veo donde está la siguiente puerta, pero espero encontrarla abierta cuando me acerque a ella, porque realmente estoy cansada de ir cerrando puertas detrás de mi.

Bueno pues hoy es... algo asi como 27 de noviembre de este 2009, que está siendo movidito de cojones! (por si alguna vez futura protesto de no tener vida social, por favor, recordadme que a veces solo trae quebraderos de cabeza) ... ahora si, disminuyendo mi vida social a golpes agigantados.

Ammerland... Jacob de Haan, por qué será que no puedo detenerla hasta que no termina??

No sé... es una noche rara, y como tantas otras, termino tarde mi jornada. Me pesa la cabeza, me lloran los ojos frente al monitor, y aún asi permanecen imperpérritos mi café y mi cigarro, consumiendose en el cenicero.

Me cuesta. Me cuesta mucho escribir.

Me duele. Me duele mucho hacer daño a quienes me quieren.

Pero es JODIDAMENTE gracioso saber que en el fondo haces lo correcto cuando ves como alguien a quien quieres sufre por tu culpa, es JODIDAMENTE curioso ver como deseas curar el daño que haces. (Curar el daño que uno mismo está haciendo...¿¿??)

Paradojas de la vida, pero creedme cuando os digo que un fuego a medio arder no calienta, que una lágrima que no se desprende del ojo no alivia, que una caricia sin sentirse no desprende amor.

Y poco a poco veo como ese gris entra más dentro de mi, pero curiosamente empiezo a pensar que tengo en mis manos todo lo necesario para pararlo, para que cese de crecer, para teñirlo de todos esos colores que puedo encontrar fuera de mi.

Necesito tiempo. No me voy a atosigar ni me voy a agobiar con prisas por detener los daños, no necesito sentirme bien en una fecha concreta, simplemente necesito arreglar todo lo que he estropeado en mi, porque sino... sino... sino no tendré nada para ofrecer.

Día importante el de hoy, noche tremenda la de ayer y mes complicado este Noviembre.
Tal vez, lo mejor que pueda hacer ahora sea dormir...


No excuses