miércoles

Abracadabrante



Ante semejante detonante del declarante gobernante
y del alarmante currante 
que se llevó por delante de forma tajante
al amante expectante del idioma parlante,
modificante e hispanizante.
Que de forma vacilante, apostante y sofocante,
modifica el almanaque del castellanoparlante
brillante, flamante, picante y algo pedante,
de forma fragante, gigante y agravante,
incluyendo en el almanaque pequeños diamantes
que resultan martirizantes, farsantes y casi errantes.
En este tiempo desconcertante
y proliferante de interrogantes
no deberíamos dejar distante el significante
puesto que es lo importante,
lo añorante, gratificante y representante.


De una estudiante titubeante, principiante y expectante
que sin edulcorantes ni suavizantes
muestra su desencanto con abracadabrante
como variante asonante y desconcertante.
Aquí dejo mi cante, malsonante y acojonante.


Sed moderadamente felices




jueves

Resiliencia






A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño, problemas económicos…

Hay muchísimas cosas que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos. (Pa’lante, como decía aquel)


La resiliencia es la capacidad que tenemos de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. (Situaciones traumáticas. Aquí habría que equilibrar el nivel que cada cual tenga para soportar el dolor, pero eso será otro día.)

La resiliencia implica "cambiar el chip", reestructurar nuestra "psique" en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. No se trata ya, sólo, de sobrellevarlo, sino de utilizar estas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.  (Sacarle provecho, beneficio, aspectos nuevos y positivos por pequeños que sean y poco a poco.) (Así, siempre se gana ;))

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de un juego de palabras, ni entresijos de nomenclatura, ni simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma.

Fijo que todos conocemos a una persona que normalmente siempre está de buen humor, con buena templanza. Y eso no significa que esa persona no sufra, no llore, o no haya pasado por mil penas, sino que después de todo lo que ha pasado, pueda afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

  


Hay personas que son resilientes porque han tenido un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto va de que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.  A veces sólo consiste en aprender a ver desde otra perspectiva, y no es algo tan útopico como pueda parecer.

Entonces... si ... no es una cualidad innata y no está impresa en nuestros genes... la resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida.


De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. 

Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida. En el fondo, convéncete, porque no hay borde del abismo como tal, siempre hay otros caminos. 
Siempre. 

Sigamos aprendiendo pues. 





Sed moderadamente felices.




P.D.- Debería ceder un apartado para ir poniendo la sección musical de estos pensamientos, momentos e ideas... Próximamente, prometido.
De momento... en lo que esperamos pacientemente...
dice: "Ya se ven las cosas diferentes... "






No excuses