lunes

Mi castillo de arena

Mi castillo de arena es el mejor de todos! Y siempre me ha gustado hacer esta reflexión, porque en el fondo tiene la más bella historia en su interior…

Mi castillo de arena tiene 22 años aunque no aparenta ni los 18. Es un castillo fuerte, hermoso y contundente. Es muy completo, tiene de todo y su interior es inmenso.

Por fuera es suave, es brillante y tiene formas sinuosas que lo convierten en un castillo deseable por muchos. Con un simple vistazo puedes darte cuenta de que es un castillo especial.

En su interior puede dar cobijo desde a aquellos más robustos y fuertes hasta a las pequeñas cosas que nadie valora pero guardan una magia especial. En su interior se pueden encontrar las más fantásticas joyas que ha habido y habrá, en diferentes departamentos guarda saquitos de comprensión, saquitos de belleza, saquitos de delicadeza y un gran cofre lleno de gentileza, modestia y comprensión. Un poco mas adentro, hay zonas reservadas para aquellos que conocemos el castillo, y solo podemos entrar con un pase específico, claro está! Allí hay cosas, que realmente… puff… no sé si puedo contarlo… es único. ¿Habéis oído hablar del amor?

He visto muchos castillos en mi vida, muchos. Pero os aseguro que ninguno es como este. Y no me extraña que haya tanta gente que quiera visitarlo, pero aunque tenga acceso publico, a mi no me gusta que venga tanta gente… no todo el mundo es tan bueno como parece y ante las grandes obras no se conforman con admirarlas. Hay veces que quieren entrar tan dentro, tan dentro… que me estropean el mobiliario!

Así que a eso dedico mi tiempo! Siempre hay algún pequeño arreglo que se puede hacer. Algunas veces las cornisas, otras veces arreglando las puertas destrozadas, incluso hay veces que hay que recomponer desde los mismísimos cimientos… No todas las reformas cuestan lo mismo, pero siempre, siempre, termina volviendo a ser el monumental castillo que siempre ha sido.

Mi castillo ahora es un gran montón de arena, pero os prometo que en unas semanas conseguiré recomponerlo y todo volverá a ser como siempre. Estáis todos invitados a contemplarlo, pero eso si, cuidármelo… solo pido eso.


domingo

Quiero

Quiero cometer el error más grande del mundo
y navegar en kayac de Miami a la Habana
quiero tomarme un café viendo el Mediterráneo
y despertar en Tulum persiguiendo una estrella
quiero decirle a Jesús qué si está que aparezca
y qué me corten la luz pa' prender una vela
y soñar.

Quiero regalarle una flor al amor de mi herida
quiero empezar otra vez y cambiarme hasta el nombre
quiero apedrear el zaguán de las causas perdidas
y ver salir a papá convenciendo a mi madre
quiero escucharte decir lo que gritan tus ojos
quiero perder el valor que gané por miedoso.

Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa
y levantarle la falda a la gorda del barrio
quiero vivir sin guión ni la misma receta
quiero inventarle otra letra al abecedario
quiero olvidarme de ti,
quiero saber que es por mi.

Que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo
inútil creer que querer es lograr olvidarte
quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida
para olvidarme de ti para toda la vida
quiero silbar "Let it be" a la luz de la luna
quiero lavar en el mar lo que no sea futuro.

Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa
y levantarle la falda a la gorda del barrio
quiero vivir sin guión ni la misma receta
quiero inventarle otra letra al abecedario
quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mi.

Quiero jugar a la alquimia y buscar en el Tibet alguna respuesta
quiero fugarme de mi para no ser de aquí ni de ninguna parte
perderme en la antropología dedicar mi vida a la filantropía con tal de olvidarte,
con tal de burlarte.

Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa
y levantarle la falda a la gorda del barrio
quiero pararme en Iraq y mandarle un saludo
a la mamá del idiota más grande del mundo
quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mí.
Quiero regalarle una flor al amor de mi herida...





Aprendiendo (II)

Desde hace más de 10 años hay un extraño sentimiento en mí que me lleva a querer “enseñarle” al mundo una particular forma de ver la vida. Una forma tan maleable y solemne, que se puede denominar como algo sin forma, sin muros, sin reglas… pero con sentimientos.
Después de esos primeros impulsos, llegó a mi vida Amelié Poulain, una joven que tras encontrar una vieja caja de hojalata llena de juguetes y viejos recuerdos se propuso intentar conseguir hacer a la gente más feliz. Tal vez la felicidad esté detrás del conocimiento como opinan muchos, pero seguramente que lo primero que debemos conocer es a nosotros mismos.
De igual forma que enfermamos cuando un virus invade nuestro cuerpo y necesitamos una respuesta inmediata de nuestro sistema inmunitario, también enfermamos cuando un “mal pensamiento” entra en nuestra cabeza y no conseguimos encontrarle una respuesta que satisfaga nuestra necesidad de control sobre aquello que nos atormenta. Y tal vez, de esas pequeñas enfermedades es de donde sacamos nuestra madurez y nuestro aprendizaje. Ahora solo falta saber si para eso se necesita o no de la presencia de un “guía”, “maestro”, “consejero”… llámalo como quieras.
Y es algo evidente, afirmar que un mal visible es tan importante como aquellos males que no se ven, y éstos al ser “invisibles” se nos muestran como mucho más graves y difíciles de resolver… tal vez solo debamos buscar en nuestro interior la medicina apropiada.
Algunos estudios defienden que España es uno de los países con menor índice de consultas psicológicas o psicopatológicas… siendo en nuestro caso más usual la consulta de estos especialistas cuando se trata de casos severos. Algunos autores, de menor calibre pero no de menor personalidad, afirmaron que la causa de este índice tan bajo por el cual los españolitos no acudimos a los psicólogos para consultas generalistas, está en que en España usamos más ese factor que se llama “Amistad”. ¿Vamos menos al psicólogo porque tenemos amigos? En el fondo, seguimos juntándonos en bares y cafeterías con el pretexto de charlar con los amigos, cotillear y publicar nuestros problemas diarios para así conseguir minimizarlos… Y, personalmente, creo que es una fórmula estupenda para aprender esa asignatura de vivir, con las experiencias, problemas, soluciones y dudas de los demás. Seguimos haciéndonos ricos… sin necesidad de pagar para ello!







Aprendiendo (I)

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.


Y después de un tiempo uno aprende
que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale, y uno aprende.
Y aprende... y con cada día aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes
que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de
esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados,
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas
en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste,
durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace cualquiera,
pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que
cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que
el que humilla o desprecia a un ser humano,
tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones
o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que
apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad
lo mejor no era el futuro, sino el momento
que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón,
decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo, ante una tumba,
ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

sábado

Érase una vez...


Tal vez la primera entrada de este blog debería empezar con esas palabras: "Érase una vez..." porque así recuerdo las mejores historias que me han contado, las mejores porque siempre guardaban un final feliz. Parece que el resto de historias que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas no empiezan así y no siempre tienen un final fructífero, alegre o motivador.

Érase una vez yo!

Lo único que debes conocer de mi serán mis palabras, serán mis desahogos, serán mis frustrados pensamientos que, sin saber porqué, terminaré publicando en un sitio como este, para recordarme a mi misma que sigo teniendo momentos para mi, que sigo dedicandome mis mejores ratos de soledad ,y que en el fondo, sigo dedicando tiempo para mi, para pararme a pensar qué hacer con mi vida.

Todo. Sin tapujos, sin miedos y sin falsas máscaras, todo irá saliendo... estoy convencida de que podré hacerlo, solo he de dejarlo salir de mi para que así deje de hacerme daño por dentro, para que así pueda verlo con un poco de distancia. (Aunque solo sean los 40 cm que me separan de la pantalla)


Volveré con una nueva historia que contar cada día.

Hasta entonces... Disfrutad de la vida

No excuses